lunes, 26 de mayo de 2008

De consumir a producir en la Web

“Internet es el tejido de nuestras vidas en este momento. No es futuro. Es presente. Internet es un medio para todo, que interactúa con el conjunto de la sociedad. (…) Esa tecnología es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción y de organización social (…) es ya y será aún más el medio de comunicación y de relación esencial sobre el que se basa una nueva forma de sociedad que ya vivimos, que es lo que yo llamo la sociedad red. Pese a ser tan importante, Internet es tan reciente que no sabemos mucho sobre ella. Y en esa situación, cuando hay un fenómeno de gran relevancia social, cultural, política, económica, pero con un escaso nivel de conocimiento, se generan toda clase de mitologías, de actitudes exageradas.” Castells – Sociedad Red


Internet tiene efectos muy importantes sobre el desarrollo de nuevas formas culturales; en interacción con, y a través de, esta red de redes, concebimos el mundo de una manera distinta. Castells plantea que Internet es la combinación de cuatro culturas que se apoyan mutuamente: “la cultura universitaria de investigación, la cultura hacker de la pasión de crear, la cultura contracultural de inventar nuevas formas sociales, y la cultura empresarial de hacer dinero a través de la innovación”. (Castells, 2001)

Considera que todas ellas deben tener un común denominador: la cultura de la libertad. “Internet es y debe ser una tecnología abierta a todos,
controlada por todos, no apropiada privadamente —aunque se puedan apropiar algunos usos específicos— y no controlada por los gobiernos.” (Castells, 2001)


De la Web 1.0 a la Web 2.0
"La Web inicial era relativamente estática, y
estaba diseñada prácticamente sólo para la lectura. La mayor parte de nosotros sencillamente se descargaba textos e imágenes de sitios remotos que eran actualizados periódicamente con nuevos textos e imágenes." (Dan Gillmor, 2004)

El surgimiento en la Web de un nuevo estilo participativo, cuya principal característica podría ser la sustitución del concepto de Web de lectura, por el de lectura-escritura llevó a Tim O’Reilly a hablar de “Web 2.0″.

Hasta hace muy poco, la publicación, edición o revisión de contenidos en Internet era tarea reservada para quienes tenían ciertos conocimientos técnicos.

En la era de la Web 2.0 ya no son necesarios amplios conocimientos informáticos. Es suficiente con unos clics para crear un espacio propio en Internet.

Esta Web social o participativa no consiste solamente en una nueva tecnología o protocolo tecnológico, sino que es un concepto ligado a la interacción entre usuarios en espacios de la red y al intercambio de información.

Podríamos afirmar que una parte fundamental de la Web 2.0 es el aprovechamiento de la inteligencia colectiva, que transforma la Web en una especie de cerebro global.

En el artículo "Qué es la Web 2.0" publicado por CanalPDA se plantea como exponentes de esta red a:
• Wikipedia, una enciclopedia en línea basada en la noción de que cualquier usuario de la Web puede añadir artículos, y cualquier otro puede modificarlos. Constituye un experimento radical de confianza, aplicando el dictado de Eric Raymond (formulado originalmente en el contexto del software de código abierto) según el cual "si hay suficientes ojos mirando, todos los errores son superficiales", a la creación de contenido. Wikipedia ya figura entre los 100 principales sitios Web, y mucha gente opina que no tardará mucho en estar entre los 10 primeros.
• Sitios como del.icio.us y Flickr, dos empresas que han despertado gran interés últimamente, han sido pioneras de un concepto que algunos denominan "folksonomía" (en oposición a la taxonomía): un estilo de categorización cooperativa de sitios mediante descriptores elegidos libremente, a menudo denominados etiquetas (tags). Las etiquetas hacen posible el mismo tipo de asociaciones múltiples y parcialmente coincidentes que emplea el cerebro, en lugar de categorías rígidas. Por ejemplo, una foto de un cachorro en Flickr se podría etiquetar como "cachorro" y "simpático", lo que permitiría encontrarla siguiendo los ejes naturales generados por la actividad de los usuarios.
• Los productos de filtrado cooperativo del correo basura (spam) que agregan las decisiones individuales de los usuarios de correo electrónico sobre lo que consideran o no spam, superan a los sistemas que confían en el análisis de los mensajes propiamente dichos.
• Buena parte de la infraestructura de la Web depende de los métodos de producción cooperativa propios del código abierto. En SourceForge.net figuran más de 100.000 proyectos de software de código abierto. Cualquier persona puede agregar un proyecto, descargar y utilizar el código, y los proyectos nuevos evolucionan desde los extremos hacia el centro.

Podríamos decir que una vez iniciada la revolución de la Web 2.0 la atención se desplaza desde la información hacía la meta-información. La cantidad de datos generados empieza a ser de tal volumen que no sirven para nada si no vienen acompañados de otros que les asignen jerarquía y significado. Por ello es necesario dotar a los usuarios de instrumentos para clasificar y seleccionar, y hacia ese sentido se orienta lo que se ha definido como folksonomía (tags o etiquetas). Sin embargo persisten las preguntas: ¿Cómo determinar qué información es válida y confiable en Internet? ¿Qué criterios se pueden utilizar para seleccionar y clasificar la información disponible? ¿Cuáles son los compromisos que debemos asumir hacia las nuevas generaciones en relación con este nuevo contexto social y cultural?

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